Ahí me encontraba, solemne y mirando al techo. Creyendo que después de todo hubo un pasado. en donde todo prosperaba y prometía ser lo mas dulce de este panal.
Mientras divago disfrutando la calma aparente mi cabeza va volviendo sobre sus pasos. Vaga imagen de lo ya ocurrido, nublada con la intensidad de un latente olvido, el cual no debiera tardar mucho en llegar. Disfruto las leves ondas sonoras, experimento la relajación y voy cayendo de a poco. Aunque mi cabeza no deja de pensar.
Ése olvido pendiente y a la vez distante, era el que me hace permanecer en un limbo entre el sueño y la nostalgia, en el cual quedé atrapado en tan solo un instante. No sabia como había llegado allí, sin embargo ahí estaba, en un rincón solemne del subconciente, solo observando el paisaje, completamente atónito.
En ese limbo ella estaba siempre tan hermosa como nunca la habia soñado. Y comenzaba a preguntarme quién pudiera tener su pureza, quién pudiera admirar su andar. Es ella quien había robado mi sano juicio y no pretendía devolverlo. Era ella la que me indico que el tiempo nunca alcanza. Era ella quien ha convertido a este pobre infeliz en su completo antónimo. En la velocidad de un parpadeo. Casi en un abrir y cerrar de ojos.
Y en ese momento estaba ahí, parada delante mio, como tratando de decir algo, pero sin emitir sonido. Siutacion incomoda y delirante, no obstante trato de llegar hacia su posicion, y por alguna extraña razon permanezco en mi lugar, inmóvil, o mejor dicho, inmovilizado. Quise gritar pero algo me lo impedía. Pero, ¿era esto obra de mi subconsciente o de la realidad? no podia reconocerlo.
Era casi una burla a todas las pesadillas que habia tenido. Ninguna era como esta.
Era la pesadilla mas real desde que podía recordar. Y mudo e inmóvil caía sobre mis pies. Reinaba en mi la impotencia y la resignación.
Probablemente ese haya sido el fin del sueño, la realidad es que no lo recuerdo, ni siquiera recuerdo si fue un ingrato sueño o una hostil realidad. Solo se que no quiero volver a ese limbo. Pero, ¿cómo no volver?, mi mente empieza a jugarme trucos, me aterra mi propio yo, desconfió de mi propia mente de aquí en mas. No estoy seguro de no volver a soñar estas cosas, mejor dicho no estoy seguro de si eso ha sido un sueño. La calma aparente ha desaparecido en mi.
Ahora me encuentro solo otra vez, mientras trato de mirar el techo y disfrutar los vestigios de esa calma aparente, hasta que llegue la calma verdadera, y acabe con todo esto de una vez.
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